En este apartado vamos a darle una especial mención a la última persona que ha dedicado la mayor parte de su vida a este oficio, Francisco Collado Montesinos.

Para ello que mejor que leer la siguiente entrevista realizada por la Asociación cultura La Sabina

Entrevista a Francisco Collado Montesinos, Propietario de Las Salinas.

Francisco Collado Montesinos, natural de la vecina localidad de Aras de los Olmos, ha vivido muchos años en Arcos, mientras estuvo al frente de Las Salinas. Ahora tiene 86 años, está jubilado y retirado de todos sus negocios y vive en Valencia junto con su mujer Adela Aranda Campillo que tiene 74 años. No se ha dedicado sólo a la sal, entre otras cosas también ha sido agricultor y ha edificado casas en nuestro término y en los alrededores.

Pero nosotros le recordamos especialmente por su relación con Las Salinas. Durante siglos, la actividad del salinar fue ininterrumpida y boyante, pero los cambios en la economía a partir de los años 60 redujeron su competitividad y rentabilidad con respecto a las salinas costeras. Paco compró la finca en el año 1979, y mientras la mayoría de los salineros de otros lugares abandonaron sus explotaciones, Paco siguió produciendo sal y dando trabajo a la gente del pueblo. Pese a las dificultades, se esforzó en modernizarlas y las mantuvo en activo hasta principios del siglo XXI, algo muy poco común. Gracias a ello, y a pesar del rápido deterioro de los últimos años, las instalaciones de Arcos se encuentran entra las mejores conservadas y valoradas de entre las más de cien salinas de interior que hubo en la península, formando parte del selecto grupo de las declaradas Bien de Interés Cultural.

1- Las salinas ya aparecen en documentos desde el sigloXIII. Pertenecieron al Real Patrimonio de Aragón (aunque en ocasiones eran arrendadas a terceros)hasta el desestanco de la sal de 1869. Según algunas fuentes, la salinera pasó a ser propiedad de la familia Campillo al serle otorgada su explotación por el Ministerio deIndustria, hasta que tú las compraste,¿es correcto?

Como ya he comentado, Las Salinas son nuestra propiedad directa desde el año 1979 que se las compramos a los primos de mi mujer. Desde la generación de mis hijos, la propiedad de la finca se remonta a 3 generaciones anteriores de Campillos, si tenemos en cuenta que pertenecían a la familia Campillo de la que también formamos parte, al tratarse de la línea materna de mis hijos, apellidándose mi mujer Adela Aranda Campillo y mi suegra Adela Campillo Murria, por lo tanto siendo mis hijos la cuarta generación que tiene la propiedad de Las Salinas.

2- Las finca es grande. Dentro de sus lindes hay tierra de cultivo, dos pozos de agua salada, los tablares donde cuajaba la sal, los edificios,…Háblamos del lugar.

La tierra es muy buena. Se cultivaba cereal, patatas, alfalfe y en especial frutales: en tiempos de Rafael había perales, ciruelos, manzanos de varias clases: espedriegas, delicius, y de otras, ¡y muy grandes! Guardaban las manzanas en el almacén de la sal, y hasta en la casa, y se las iba llevando un señor de Valencia para venderlas allí, kilos y kilos, y también de peras, y de ciruelas. Luego, cuando Rafael ya no vivía en Las Salinas, en tiempos del criado Piqueras ya fue de capa caída. Luego, aquellos compradores de Castellón no los regaron ni los cuidaron, y a mí ya solo me llegó una pequeña parte de aquellos árboles. En cuanto a los pozos, uno está edificado para coger altura y que la noria eleve el agua a la suficiente altura para distribuirla por las balsas, y de las balsas a los tablares. Aún puede verse parte del mecanismo de la noria; un mulo la hacía funcionar. El otro pozo más lejano, El Pozuelo, también tenía instalada una noria, pero la desmontaron hace muchos años y la llevaron al almacén, yo aún la vi; y también vi toda la canalización de madera desde allí hasta una balsa y unos tablares que ya desaparecieron, apenas se notan, más arriba de los actuales. Rafael Campillo llegó a usar este Pozuelo y sus correspondientes tablares, pero luego lo abandonó, porque era el de caudal más pobre de los dos. Y el pozo principal también es pobre, yo lo he visto seco varias veces; había que esperar un tiempo a que se recuperara, no mucho tiempo, de un día para otro. Poco caudal pero alta concentración de sal: 19 grados; de cada dos litros y medio salía un kilo de sal. Y en El Pozuelo dicen que la concentración era aún más alta.

3‐ Los tablares y las balsas.¿Cómo están hechos los suelos de los tablares?¿Cómo se conseguía que se evaporara el agua sin que se filtrara ni el agua ni la sal?

Están hechos con piedras, puestas unas al lado de otras, muy juntas, sobre un lecho de arcilla amasada. Para hacer los tablares (yo recompuse algunos) había que echar sobre el suelo una capa de unos 10 cms de arcilla amasada y aun blanda, y apretar las piedras sobre ella. Se apretaban con pisones, unos instrumentos pesados, que consistían en un mango con un tarugo abajo con forma cónica. También las balsas tienen una capa de arcilla, más gruesa, de unos 50 cms, que las impermeabiliza, y las convierte en auténticos calentadores, pues la arcilla hace que se caliente el fondo de la balsa y se evapore más agua, sin que se filtre, por lo que se purifica, aumenta mucho la concentración de la sal, hasta el 90%. Aún recuerdo los nombres de algunos tablares: Nuevo, Novatillas, San Rafael y El Palacio, pero algunos no sé bien porqué se llamaban así. Están repartidos en cuadrados con tablas de madera de chopo, que aunque no es de mucha calidad, la sal la hace fuerte y duradera, y además es la madera que hay por este terreno, junto con la de pino negral, sabina y olmo, que también se utilizaron para las taponeras, la noria, etc. Más o menos cada 4 cuadrados hay una salera, que es donde se amontonaba la sal circundante, para luego cargarla y transportarla hasta el almacén. Algunos tablares los deshice y los hice nuevos. Y ya no me interesaban las saleras, cargábamos la sal en carretillos, y con una dúmper que compré (una especie de vagoneta) la llevábamos al almacén; mi hijo mayor la sabía conducir desde los 6 o 7 años.

4‐ La finca tiene varios edificios: la ermita,la casa de los criados,la noria,el largo edificio de las cuadras que fue también carpintería,la casa solariega,y el almacén de la sal o alfolí. Además, enfrente de la parte trasera del almacén hay otro bloque de casas o corrales.¿Qué era eso?

Lo del principio era una casa, y lo demás corrales y cuadras. En esa casa también vivieron criados, pues en los tiempos de esplendor hubo varios criados, y chóferes. A continuación había corrales con gallinas, cerdos, y demás animales, y una cuadra grande, con muchos pesebres donde dormían algunos arrieros que venían a comprar sal con sus bestias. Unos que vinieron de Ademuz y pasaron la noche allí, encendieron fuego y provocaron un incendio involuntario, y la cuadra se vino abajo. Las tejas se las vendí a un forestal de Aras para hacer los albergues de Los Rubiales. También hay un pajar a lo lejos, que utilizaron para trillar, y lo hicieron tan alejado de los tablares para que al aventar no llegara la paja y ensuciara. Yo no llegué a trillar allí, porque ya utilizaba la cosechadora. Antes, en Aras sí que utilicé la trilladora. Otras obras de poca importancia que ya se han perdido eran las garitas de vigilancia, en desuso hace muchos, muchos años, que estaban en la cima de las montañas próximas. Porque cuando Las Salinas eran del Estado, había carabineros que las vigilaban para que nadie robara la sal. Luego, en tiempos de Campillo también había quien quería ir a robar la sal, y él, como tenía una escopeta, mandaba a su criado José que disparara cartuchos de sal para que se fueran.

5‐ ¿Tienes fotos antiguas?¿escritos?Supongo que a la Asociación cultural y al Ayuntamiento de Arcos le gustaría mucho reproducirlos y divulgarlos

.No, no tengo nada de eso. Pienso que se llevarían muchas cosas de la finca los dueños anteriores, antes de que yo la comprara.

6‐ Según he leído, en 1995 se suspendieronlos trabajos, suspensión que fue ampliada hasta el cierre definitivoen junio del 2006. ¿Por qué dejaste de explotarlas, porquélas diste debaja?

Dejamos de sacar sal porque me jubilé y mis hijos a medida que iban cumpliendo14 años se fueron a estudiar a Valencia, no hubo relevo generacional porque yo era ya mayor y mis hijos muy jóvenes para hacerse cargo y además quisieron estudiar y el instituto estaba en Valencia o en Teruel, aparte no eran rentables, las Salinas cada vez eran más difíciles de llevar: iban a obligarme a pagar a un ingeniero de minas que supervisara la producción; y más gastos: los facultativos, las declaraciones de la renta; la contratación de los trabajadores también se complicaba cada vez más: al principio yo buscaba a los trabajadores (de Aras, Arcos, Santa Cruz, etc.) y se pagaba su seguridad social como agrícolas, pero como la Administración decidió declarar la finca como industrial y no como agrícola, entonces tenía que pagar más por los trabajadores, los jornaleros valían más, y yo no podía pagarles, hubiera acabado en el calabozo. El género había que declararlo a la delegación de Industria para poderlo vender legalmente, y el estado se quedaba un tanto por ciento. Así que decidí: esto se ha acabado. Fuimos a Teruel y nos dimos de baja. No ha habido más remedio, en todo caso el principal motivo fue que yo me jubilé y mis hijos eran muy jóvenes y aparte se fueron a Valencia a estudiar con 14 años cuando terminaron la escuela en Arcos. Es como el ganado: hoy en día hay que pagar a Hacienda, al veterinario, hay que mover muchos papeles, sino te denuncian. Las Salinas tampoco se pueden tener legalmente, porque no son rentables, y si no las tienes legalmente te denuncian. Hoy en día las fincas es mejor venderlas que tenerlas, porque ya no son rentables. Lo mejor es no tener nada.

7‐ ¿Qué planes tenéis para Las Salinas?¿Están a la venta?¿Preferiríais vendérselas al Ayuntamiento,al Estado, a un particular?

Las Salinas no están a la venta. A finales de 2010 fueron declaradas Bien de Interés Cultural a iniciativa del Ayuntamiento de Arcos, algo que ha sido beneficioso para Las Salinas, la familia está contenta con esto, algo que hay que agradecer al Ayuntamiento de Arcos. Desde ese momento mis hijos se han ocupado de cumplir con las obligaciones que marca la ley, han tenido reuniones y las siguen teniendo con la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón y con otras entidades públicas, incluso con universidades y el Instituto Aragonés de Empleo , todas las entidades públicas tanto a nivel de municipio, comarca, provincia como comunidad autónoma están al corriente de todo lo que se ha hecho y se está haciendo respecto a Las Salinas y la documentación está presentada en sus respectivos registros de entrada. Durante este tiempo se ha estado viendo la mejor manera de ponerlas en valor y que las administraciones conozcan este caso pues es complejo por las características de la finca, estamos hablando de casi 70.000 metros cuadrados y muchas edificaciones. Prueba de todo este trabajo hecho, es la presentación que hicieron mis hijos en La Nave en Arcos ante todo el pueblo, del proyecto de Medidas de conservación en la capilla de la Virgen de los Dolores B.I.C. Del Conjunto “Las Salinas” en Arcos de las Salinas (Teruel) elaborado por el arquitecto Jorge Cornejo Martin que ellos han sacado adelante con sus propios medios sin ninguna ayuda de la administración. Queda mucho por hacer pero ellos poco a poco lo irán haciendo, lo importante es que son cuatro, son jóvenes y tienen muchas ganas de recuperarlas y sobretodo están muy unidos en este tema. Por ejemplo ya tienen el permiso de obras y durante 2019 quieren empezar las obras en la Ermita y recuperar la romería, entre otras cosas. Están muy comprometidos y tienen la voluntad firme entre los cuatro de recuperarlas y ponerlas en valor.

Mis hijos se sienten orgullosos de sus orígenes y raíces Aragonesas, Turolenses y Arqueñas, están agradecidos de haberse criado en Arcos y Las Salinas son muy importantes para ellos. Antes de que nacieran ya pertenecían a la Familia, son sus raíces y se han criado en la finca. Gracias a ellas pude sacar adelante la familia y pagarles los estudios, ahora les toca devolverles a Las Salinas lo que nos han dado, lo están haciendo y más que lo harán.

8‐ ¿Y no estaríais dispuestos a aceptar la cesión de uso? Es a favor de un organismo público y ese organismo pagaría las obras de rehabilitación. La administración seocuparía de la gestión,haría frente a los gastos y se quedaría con los beneficios de su explotación. Cuando pasa un periodo de tiempo que creo que es de 50 años,se renegocia el tema y si no se llega a un acuerdo, el propietario recupera la propiedad.

No, no lo veo claro. Lo que veo claro es que a cambio de la propiedad haya una suma de dinero. En todo caso, nunca se nos ha propuesto una cesión de uso de 50 años.

9‐¿Qué tipo de restauración harías tú en LasSalinas, si tuvieras los medios suficientes?

Las arreglaría de manera diferente en función de la explotación: yo ya no utilizaba la noria ni los canales, sino motores y gomas, para que no se perdiera agua en el recorrido (las gomas aun estarán allí, bajo tierra). Antes, yo veía y observaba cómo los goterones que caían por los lados de las canales, enseguida que les daba el aire, se convertían en chuzos de sal. Y eso me hacía pensar… Así que lo que haría yo sería poner una torre en el tablar de El Palacio que inyectara aire caliente por abajo y por arriba echaría el agua, y al momento se evaporaría el agua y caería la sal. Y aun sería mejor instalar una bomba sumergible de aire directa a las balsas.

10‐ De pequeño yo oía contar historias sobre martirios que los moros hacían a los cristianos en Las Salinas, o los cristianos a los moros, con gotas de agua salada que poco a poco perforaban el cráneo de los cautivos.¿Tú también las has oído?

Si, en Aras y en Arcos he oído esas historias, supongo que serían martirios de la Inquisición o de frailes, a los que no eran creyentes.

11‐ Se os echa de menos en Arcos. Tus hijos aun van de vez en cuando,pero Adela y tú ya no…Me acuerdo de pequeño cuando casi todo el pueblo desfilaba por vuestra casa,para hablar por teléfono. Era el único teléfono del pueblo,¿no?

Si, era el teléfono público. La casa que ahora es el bar, antes era de Rafael Campillo, el padre de mi suegra, y ella, Adela Campillo Murria, ya estaba de telefonista allí desde antes de la guerra. Y después siguió, pero ya en la casa de la plaza, con su hija, mi mujer.

12‐ ¿A las Salinas no llegó la electricidad ni el agua corriente?¿Ni el alcantarillado?

Sí que llegó a haber luz, Rafael Campillo hizo llegar allí el tendido eléctrico, pero cuando llegaron los nacionales la cortaron. Agua no, iban los criados con una burra a la fuente Jaime a por agua todos los días. Y en la casa señorial, aparte de que en ocasiones las cuadras y otros recintos con animales servían de retrete, llegaron a hacer cuartos de baño y una fosa séptica debajo de casa.

13‐ Al parecer esa casa fue edificada en 1758.¿Realmente era tan lujosa?, ¿qué es lo que más te impresionó de su construcción,tú que fuiste albañil,o de su decoración, cuando la compraste?

El comedor era muy bonito; y había salas muy grandes, y muy bien pintadas, con adornos, aunque yo no he visto cuadros. Las puertas eran todas de cuarterones y machihembrados. Hubo mucho señorío en aquellos años, Rafael Campillo fue diputado de Teruel muchos años. Él y su padre, iban a cazar; como he dicho tenían 7 u 8 criados, chóferes, una furgoneta que vendía la sal en la Estación de Mora, y camiones. También hubo mucho sacrificio de los trabajadores, aunque Rafael Campillo se portaba muy bien con ellos. Hizo el servicio militar con el de la fábrica de harinas de Teruel, y cuando la guerra, le compraba sacos y sacos de harina para la gente de Arcos, se los repartía para que pudieran comer, a cambio de jornales. Ayudaba a todos. Los últimos criados fueron José y Asunción, y después Piqueras, que le dio una trombosis en un huerto y murió allí. Y Sofía, que vino de Manzanera.

14‐ ¿Qué pasó en Las Salinas durante la guerra civil?

Las decomisaron en la zona roja los de Arcos, el tío Campillo se quedó sin nada, pero no le mataron como a otros, le trataron bien unos y otros. El rulo grande de piedra que hay cerca del pozo era de la guerra, lo trajeron los rojos para hacer caminos, con un camión detrás, y lo dejaron allí. Luego ganaron los nacionales, y los rojos tuvieron que pedir perdón a Campillo, y se las devolvieron, y como he dicho antes, les ayudó mucho a todos. Después le aconsejaron que se fuera al pueblo, y se fue a una casa de la calle de Los Pintados con Sofía, sin descuidar el funcionamiento de Las Salinas.

15‐ ¿A qué se dedicaron tus padres?

Eran agricultores. Tenían en Aras una finca en la que plantaron 600 manzanos después de arrancar la viña que tenían allí. Mi madre vendía manzanas todo el año, y gracias al dinero de las manzanas pude comprar Las Salinas.

16‐ ¿Cuándo fuiste a Arcos la primera vez, y cómo conociste a Rafael Campillo?

Fui para hacer la casa de Fernando Raya. Llegué en un gran coche de Juan José Dolz, un Ford Taunus. Trabajando allí me hice novio de Adela. Ella era familia de Rafael Campillo, y él, como no entendía de motores, y quería motorizar las salinas, me pidió ayuda a mí. Le suministré bombas sumergibles para subir el agua, y le puse motor al pozo, porque cada vez era más difícil conseguir jornaleros, allá por los años 70. Piqueras no sabía ponerlo en marcha, y se lo ponía en marcha yo. Yo también le conseguía los jornaleros gracias a mi maquinaria, porque iban a trabajar a Las Salinas desde las aldeas de Alpuente, y de Sta Cruz, y de Titaguas, a cambio de que yo les labrara sus tierras con mis tractores, porque allí casi no había tractores aun. Yo se los compré a “el alemán”, un señor muy poderoso que estaba en Valencia y vendía y reparaba mucha maquinaria, hacía las reparaciones de la Hispano‐Chelvana, y de muchos de los vehículos que había entonces.

17‐ ¿Eres consciente de que eres e lpropietario de un bien que forma parte de la historia del pueblo?

Si, las Salinas han sido muy importantes, yo creo que ya desde los tiempos de los romanos; no, antes ya. Desde que se crearon: antes toda la zona fue un mar, luego se puso a una temperatura de 100 grados y se depositó la sal, y al venir el agua de Javalambre, y la nieve, la sal fue a salir allí. Eso fue hace millones y millones de años, la tierra estuvo encendida en flamas, por eso se formó la sal y las minetas (Jacintos de Compostela) que vienen a buscar los de las aldeas de Alpuente todos los años cuando vienen a San Salvador. Y los yesos. Y el cuarzo se hizo igual.

18‐ ¿Qué gestiones has hecho para evitar la ruina de las salinas?

Hemos trabajado mucho como ya he comentado antes, mis hijos me han ayudado. Hace pocos años apuntalamos la casa principal con pilares y otras reformas, y de la manera que la hemos dejado no se puede hundir ya. Pero no ha sido una buena restauración. El almacén, la ermita, y otros edificios necesitan una intervención urgente y un mantenimiento año tras año, vamos a comenzar por la ermita como ya he comentado antes. En cuanto al edificio de la noria, el tejado lo quitamos nosotros porque si no se hubiera hundido, de tanto que se ladeaban las paredes, y eso hubiera sido muy malo para el pozo. El pozo lo recubrí bien, está protegido, así que se podrá sacar agua limpia en el momento que se quiera.

19‐ Para terminar queremos darte las gracias por ser comprensivo con los que vamos allí a visitar la finca. A muchos turistas y arqueños nos gusta ir a pasear por allí,y las recorremos como si fueran públicas.

Ya hace años que pusimos un cartel de “prohibido el paso”, pero solo con el fin de evitar peligros, por el estado de ruina en que se encuentran. Si hubiera algún accidente podríamos tener problemas, denuncias, además del disgusto que nos ocasionaría. Me parece bien que muchos tengáis ese sentimiento por Las Salinas. Yo no he podido hacer nada por ellas, los dueños son ahora mis hijos. Os admito a todos como seres creyentes y buenos, no me sabe mal ninguna cosa. Yo me conformo con lo que les quieran dar a mis hijos por ellas, pero ellos las venden en función del valor que tienen, y yo tampoco quiero que abusen de ellos.